Día del Juego en Familia en Burlada 2016 / Familiarteko jolas eguna 2016

 

dscn6541Participantes en la Ginkana Familiar

Este sábado hemos celebrado en Burlada el Día del Juego en Familia en una jornada soleada y llena de propuestas para disfrutar juntos: ginkana familiar, taller de zumba, talleres creativos, espacio para los más pequeños… Quienes se acercaron por el parque municipal tuvieron ocasión de participar en los distintos juegos y actividades.

El Ayuntamiento, desde sus secciones de Ludoteca Municipal y los Servicios Sociales Municipales, promueve la celebración de este día. El punto de partida es el convencimiento de que el juego compartido en familia y el disfrutar juntos son una buena manera de estrechar los lazos afectivos en la familia y de ampliar las posibilidades comunicativas entre sus miembros. A través del juego se refuerzan las relaciones familiares, se aprende a expresar emociones, sentimientos, afecto y crece el sentimiento de unión entre las personas que participan. El juego estimula la creatividad, la socialización y es uno de los mejores medios de comunicación para los niños.

Recogemos una selección fotográfica de lo que se vivió este sábado en Burlada:

ESPACIO DE JUEGO PARA LOS/AS MÁS PEQUEÑOS/AS:

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SESIÓN DE ZUMBA CON LEIRE SEGURA:

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TALLERES CREATIVOS:

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Utilizando material reciclado…

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ZONA DE FUTBOLÍN HUMANO, HINCHABLES, SALTOS, PORTERÍAS, BURBUJAS..

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Y LA GINKANA FAMILIAR:

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Las familias participantes en la prueba de crear letras.

 

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¿Ahorramos en Infancia?

Ahorro infancia

¿Ahorramos en Infancia?

           La Red de Promoción de Buen trato a la infancia y adolescencia de Burlada, está formada por  profesionales del ámbito social (Programa de infancia y familia de Servicios Sociales, formado por dos trabajadoras sociales, dos educadores sociales y  una psicóloga) ámbito  sanitario (Equipo de Pediatría formado por Pediatras, Enfermeras y Trabajadora social de Atención Primaria de Salud, TS y Psicólogos de CSM , Profesionales CAM) , ámbito educativo (Orientadores escolares, escuelas infantiles, primaria, secundaria, IES ) y de otros recursos de la comunidad (Policía municipal , ludoteca, patronato deportes, asociacionismo…)

           Llevamos trabajando desde el año 2000 de forma conjunta con los siguientes objetivos:

  • Fomentar el buen trato en la infancia
  • Detectar precozmente situaciones de falta de buen trato en los menores
  • Intervención  desde los diferentes servicios que atendemos a este menor y su familia, con el fin de mejorar las  situaciones de desprotección.

           Nuestra experiencia nos hace confirmar las palabras de Razonski  “de una adecuada intervención profesional y de las instituciones, depende no sólo el fin de una situación de malos tratos, sino que en muchos casos la vida misma de estos menores”

          Todos los profesionales que, directa e indirectamente, trabajamos con la infancia tenemos la responsabilidad de facilitar la atención y cuidados que favorezcan su pleno desarrollo e integración, si se detectara cualquier situación de riesgo o desamparo , se le prestará la atención inmediata que precise y se comunicará a las autoridades competentes (Servicios sociales municipales)

           La Detección precoz ayuda a un pronóstico positivo. Cuanto antes seamos capaces de descubrir dificultades, sufrimientos, carencias en los menores tenemos más posibilidades  de cambio, de mejorar estas situaciones con menor coste personal y económico

           Una situación de desprotección con indicadores de gravedad leves, de no ser atendida puede pasar a moderada o grave, con las consecuencias que todo esto trae en la vida de nuestros menores. Queremos decir que la cronicidad del maltrato influye negativamente tanto en el menor como en su familia, alargando los procesos de intervención.

           ¿Creemos que las necesidades de  los niños y las niñas que nos rodean, de nuestros vecinos, de los que vemos en los parques, de los que van al colegio, de los que lloran … son responsabilidad exclusiva de sus padres y madres?

          El Doctor Jorge Barudy argumenta que el sufrimiento infantil es en gran parte el resultado de la incompetencia del mundo adulto en satisfacer las necesidades de los niños y niñas, garantizándoles sus derechos.

          Nos recuerda que el bienestar infantil es la consecuencia del predominio de experiencias de buen trato que un niño o niña tiene el derecho de conocer para desarrollarse sana y felizmente. Estos buenos tratos no solo corresponden a los que los padres son capaces de ofrecer, sino también son el resultado de los recursos que la comunidad pone al servicio para garantizar la satisfacción de las necesidades infantiles y el respeto de sus derechos, así como para apoyar y favorecer el desarrollo de competencias parentales. El bienestar infantil es producto del buen trato que el niño recibe, y éste a su vez es el resultado de unas competencias parentales que permitan a los adultos responder adecuadamente a las necesidades de los niños. Para que esto pueda producirse, deben existir, además, unos recursos comunitarios que ayuden a cubrir las necesidades de los adultos y de los niños. El bienestar infantil es, por lo tanto, una responsabilidad del conjunto de la comunidad.

          ¿Qué consecuencias tiene la NO intervención por la falta de profesionales, de no contar con  equipos adecuados, una vez detectadas las  necesidades en estos menores?

           ¿Esto supone un ahorro? Dentro de unos años cuando tengamos menores con conductas disruptivas, cuyo malestar por todo lo vivido desemboque en agresividad, en conductas asociales, consumos perjudiciales  de drogas u otras adicciones…  el coste será mucho mayor, y el pronóstico de recuperación mucho más difícil.

           La inversión económica en Profesionales que intervengan en atención primaria en todos los servicios  es un ahorro. Es importante pensar más allá ,en lo que vamos a tener que invertir en los años venideros en consultas de salud mental, en centros específicos de cumplimientos de medidas judiciales ,centros de rehabilitación, en centros  penitenciarios y no olvidemos el coste principal : las secuelas en estos menores que con una adecuada intervención profesional y de las instituciones les podríamos haber facilitado una vida mejor

           No contar con los recursos comunitarios suficientes que garantice el bienestar infantil , teniendo en cuenta las situaciones de desprotección, la vulnerabilidad e indefensión de la infancia es añadir un maltrato institucional a estos niños y niñas en situación de riesgo.

           Queremos dirigirnos con estas reflexiones no sólo a la sociedad sino también a los responsables políticos que toman las decisiones respecto a qué partidas presupuestarias se dedican a qué, qué equipos de  profesionales consideran que deben de formar parte de los Programas de Infancia y familia de los Servicios Sociales, qué prioridades se establecen … nos gustaría invitarles a pensar  que hubieran deseado ellos y ellas  de las instituciones si hubieran vivido una infancia con dificultades.

 

Firmada:       

Rocío Ibáñez Espinal y Susana Aragón Fernández

En representación de los profesionales de la RED de Promoción de Buen trato a la infancia y Adolescencia de Burlada.

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BORIS CYRULNIK “Un niño maltratado puede sobrevivir sin traumas si no se le culpabiliza”


Buen conocedor del ser humano y de sus mecanismos de supervivencia –él mismo escapó con 6 años de un campo nazi–, el francés Boris Cyrulnik nos cuenta cómo se puede construir una vida feliz desde una niñez desgraciada. Lo hace en su libro Los patitos feos.

Boris Cyrulnik es un hombre de físico imponente, sonrisa amplia y fascinante conversación. Le gusta el rugby, sigue la actualidad política, lee con la misma pasión con que escribe. Nadie diría que detrás de la pausada voz y la mirada cordial de este psiquiatra francés se esconde un superviviente. Su vida es la historia de una redención: nació en Burdeos en el seno de una familia judía emigrada de Ucrania, y con sólo cinco años contempló cómo sus padres eran deportados y asesinados en un campo de concentración. “No es fácil para un niño saber que le han condenado a muerte”, recuerda ahora sin aparente amargura. Él logró escapar y comenzar una vida nómada que le arrastró por orfelinatos y centros de acogida. Era el típico caso perdido, un patito feo condenado a llegar a la edad adulta convertido en un maltratador, un delincuente o un tarado.

Pero no fue así. Cyrulnik conoció a unos vecinos que le descubrieron el lado afable de la vida, le trataron como a una persona y le animaron a estudiar psiquiatría. Hoy es feliz, adora a la familia que ha formado y se ha convertido en uno de los analistas del comportamiento humano más importantes del mundo. Él mismo encarna un ejemplo perfecto del tipo de lucha que defiende en su libro, bajo el término de resiliencia. El Diccionario de la Real Academia Española define este término de origen latino como “la resistencia de un cuerpo a la rotura por golpe”, pero para Cyrulnik significa mucho más: “la capacidad del ser humano para reponerse de un trauma y, sin quedar marcado de por vida, ser feliz”.